La familia de Bayardo vino en el buque de ceremonias del Congreso Nacional para que pudieran ir a la boda. Petronio San Román, el padre de Bayardo, era un general. También vinerion muchas otras personas ilustres que trajeron muchos regalos. Era obvio que Bayardo y su familia tenían mucho dinero y muchos relaciones con gente importante.
Al contrario de riqueza de Bayardo, Ángela Vicario y su familia eran pobres. Ponce Vicario, el padre de Ángela, era orfebre de pobres. Su madre, Purísma del Carmen, había sido maestro de escuela hasta que se casó con Ponce. Ella se dedicaba su vida a su esposo y a la crianza de los hijos. Ángela era la menor de la familia, pero tenía dos hermanas y dos hermanos (los gemelos). Ángela era más bella que sus hermanas, y la madre del narrador commentó que ella «había nacido como las grandes reinas de la historia con el cordon umbilical enrollado en el cuello». Pero el narrador dice que Ángela actuaba como era desamparado. No era una mujer muy feliz.
Cuando Bayardo San Román reveló que quería casarse con Ángela, su familia le impusieron la obligación de casarse con él. Ángelo dijo que ella no lo amabe, pero Pura Vicario dijo «También el amor se aprende». El noviazgo de Ángela y Bayardo solamente duró por cuatro meses porque Bayardo quería casarse con ella pronto. Duró por cuatro meses porque Pura quería esperar para temerar el luto de la familia; de otro modo, ellos se casarían más pronto.
Bayardo quería comprar una casa para ellos. Preguntó a Ángela cuál era la casa que ella gustaba y ella le contestó la casa del viudo de Xius. Ella no pensaba que él comprara la casa, pero Bayardo vino a visitar al viudo de Xius. El viudo no quería vender la casa porque la casa y los objetos de la casa tenían valor sentimental de su esposa muerte. Pero Bayardo no se rindió. Al final, él compró la casa, y el viudo murió poco después.