Los gemelos preparon a matar a Santiago
En el tribunal, el abogado de los gemelos dijo que su acto era uno de honor. Hasta el padre, Carmen Amador dijo que pensaba que el acto era una de «gran dignidad» y honor. Los gemelos estaban en un panóptico por tres años porque no podían pagar la fianza para la libertad condicional. Pero lo que era más triste era que ellos no matarían a Santiago si alguien les impediera. Nadie dijo nada cuando ellos anunciaron que iban a matar a Santiago; sólo dijo a otras personas de que iban a matarlo. Según Márquez, «nunca hubo una muerte más anunciada».
Después de que Ángela les dijeron el nombre del hombre, Pablo y Pedro fueron al mercado para alfilar dos cuchillos a las 3.20 de la mañana. Faustino Santo, el carnicero, pensaba que era raro que ellos habían venido el lunes y tan temprano porque usualmente venían los viernes y más tarde. Pero él no dijo nada porque pensaba que solamente eran muy borrachos. Pero luego comunicó con el agente de la policía, Leandro Pornoy y él se fue a la tienda de Clotilde para investigar. Clotilde y también su esposo no hicieron nada tampoco porque pensaban que no era de sus carácteres matar a otro hombre. Aunque el coronel confiscó los cuchillos, no era suficiente detenerlos. Consiguieron dos otros cuchillos y regresaron al mercado y a la tienda otra vez y esperaron a Santiago Nasar.
